Es una característica de zazen. La postura no debe ser floja ni crispada. Ni poca tensión ni demasiada. Cuando el músculo se contrae tiende a aumenta su tono o tensión. Cuando se relaja, disminuye. Pero primero veamos mejor que es el tono muscular. Es un estado de semi-contracción pasiva y continua que tienen los músculos, que les permite acortarse y estirarse con menor dificultad y gasto energético, además de servir para sostener y equilibrar constantemente la postura. Suele decrecer durante la fase REM del sueño y aumentar en estados de estrés, tensión emocional o ciertas patologías (por ej: fibromialgia).  El tono justo de los músculos durante zazen envía señales (información) que es leída e interpretada por los centros nerviosos correspondientes, esto provoca un mejor funcionamiento, al fortalecerse los nervios y sus conexiones (bioelectroquímicas) Normalmente el tono muscular no depende de la voluntad, aunque esta puede afectarlo. Es controlado por un complejo sistema que incluye estructuras cerebrales, vías nerviosas y el sistema neuromuscular.

El cerebelo (cervelet) es el gran coordinador de las acciones musculares y cumple un importante papel en el equilibrio y tono muscular. Se localiza en la fosa cerebral posterior bajo la tienda del cerebelo y por detrás del tronco encefálico (tallo o tronco cerebral). El cerebelo procesa la información motora a un nivel inconciente. Se puede observar por su ubicación la relación estrecha entre la nuca y el cerebelo, y por medio de conexiones nerviosas con el tálamo y el córtex frontal. El cerebelo tiene tres veces más fibras que llegan (vías aferentes) que fibras que salen (vías eferentes), es decir, es mayor la información que recibe y procesa que la  que emite. Tiene conexiones con la corteza cerebral, el tálamo y algunos núcleos del tronco encefálico y además con el sistema neuromuscular de todo el cuerpo. Se relaciona directamente con los músculos de la nuca (trapecio, interespinosos, escalenos, oblicuo mayor, esternocleidomastoideo, etc.). Esto muestra la importancia de estirar correctamente la nuca durante zazen, ya que al enviar información a la “central”, se activa el cerebro profundo y reposa el córtex, lo que ayuda a mantener la atención y el tono muscular justo (feedback o retroalimentación positiva). Estirar la nuca no significa un esfuerzo exagerado, si no más bien un movimiento sutil de apertura o de expansión (que incluye un estiramiento justo). Tradicionalmente los maestros zen enseñan la relación directa entre el tono muscular (postura) y la capacidad de atención y concentración (conciencia) durante zazen, es decir, a generar el estado de espíritu correcto mediante el tono muscular justo.

Esto es esencial en la práctica de zazen. Si la postura de zazen no es correcta el estado mental no es correcto y la respiración difícilmente se armonice. También es importante la relación entre el kikaitandem y la nuca: cuando ambos se conectan durante  zazen, activan el cerebro profundo. La respiración y la conciencia conectan estos puntos entre si. Al practicar una espiración larga y profunda que estimule y tonifique los músculos abdominales, especialmente los del bajo vientre y al estirar la nuca, se favorece la concentración y el tono muscular.

También en el control del tono muscular interviene el sistema motor extrapiramidal, que controla principalmente la actividad postural estática (a diferencia del sistema piramidal que interviene en los movimientos voluntarios). El sistema extrapiramidal tiene por función el control automático del tono muscular y de los movimientos asociados que acompañan a los movimientos voluntarios. Está formado por una red de neuronas localizadas en el cerebro profundo en regiones específicas tales como: los núcleos de la base (caudado, putamen, globo pálido, cuerpo estriado) y la formación reticular en el tronco cerebral. Se asocian con movimientos voluntarios realizados de forma principalmente inconciente. Ayudan a mantener el balance de la postura y el equilibrio mientras se realizan movimientos voluntarios o en posiciones estáticas. También controla movimientos asociados o involuntarios. Los  neurotransmisores implicados en la función del sistema extrapiramidal son dopamina, serotonina, acetilcolina y ácido gamma-aminobutírico. Cuando se daña este sistema aparecen trastornos como la enfermedad de Parkinson, caracterizada por rigidez  (excesivo tono muscular), temblores y trastornos de la marcha y el equilibrio.

La práctica de zazen armoniza estos sistemas y vías nerviosas, prolongando su vida útil.

Ni kontin ni sanran. El punto cero. El punto cero es donde las fuerzas que contraen y las que tiran convergen y se cancelan, de esto resulta la condición de equilibrio. El punto de equilibrio es el punto cero. Cualquier manifestación representa un desequilibrio de fuerzas. Hay que encontrar el centro de gravedad de la postura, sentirlo, llevar la mente a este sitio, que esta relacionado con el kikaitandem. Cuando mente y cuerpo se encuentran en este punto zazen cambia de dimensión. Funciona como en puerta dimensional. El equilibrio de la postura es muy sutil, imperceptible. No tiene nada que ver con el esfuerzo muscular deliberado, aunque al principio de la práctica sea así. Cuando la postura encuentra su centro de gravedad, el sistema se autoequilibra, se relajan las tensiones inútiles y se corrigen las desviaciones.

Entonces, esto quiere decir la tensión justa, se encuentra entre la frecuencia y la partícula. Por que para controlar nuestro cuerpo que es al mismo tiempo frecuencia, es decir, vibratorio, frecuencia invisible, no materializada, y también material, partícula, se materializa. No hay partículas sin frecuencia, no hay frecuencia sin potencialidad de partículas. Nuestro cuerpo, es esto, nuestro verdadero cuerpo y está hecho del elemento fundamental. Pues lo que se quiere hacer es ajustar el cuerpo en su potencialidad vibratoria y particular o de partículas. Gaku Soku está entre el vacío y la materia. La frecuencia y la partícula, esto se ajusta en particular por las manos y por la lengua. Es decir por la posición de las manos. La posición de las manos debe ser controlada por la conciencia, luego la postura entera se vuelve un mudra”.

Hay dos sitios donde este tipo de tensión es muy importante en zazen.

  • La parte baja de la espalda y la parte alta (hasta la nuca).
  • La zona lumbar sostiene la espalda y la zona dorsal alta sostiene el cuello (cervicales) y la cabeza.

En estas dos zonas debe haber una tensión justa, suficiente, fuerza y relajación al mismo tiempo. Cuando la columna se encuentra erguida y en equilibrio, los músculos presentan el tono muscular justo para sostener la postura de manera dinámica. Las zonas más claras (aponeurosis) son las zonas donde debe haber una cierta tensión (tensión justa) Hay una estrecha relación entre la zona lumbar: ming men (entre las vertèbras L2 y L 3), el ombligo y el bajo vientre o kikaitandem (hara). También hay una relación directa entre  las últimas vértebras cervicales y primeras dorsales (C6-C7 y D1-D2) con la parte superior del esternón y la glándula timo.

En estas dos áreas hay centros de energía, que además de sostener la postura, dirigen el flujo de la energía (chi) y también son capaces de stockearla. Se corresponden con el 2º chakra y con el 5º chakra. Entre estos 2 centros, podemos citar a un 3º situado en el centro de la espalda (D7-D8-D9) que comunica con el plexo solar (3er chakra) y, obviamente esta conectado con los otros centros.

En líneas generales se puede decir que la parte posterior del tronco (espalda), la cara yang debe de estar correctamente tonificada y estirada y la parte anterior del tronco y abdomen, la cara yin, abierta y relajada.

Las manos también expresan la tensión justa. Ni flojas ni tensas.

Es igual con la lengua que apoya contra el paladar y conecta los canales vaso gobernador (du mai) con el vaso concepción (ren mai) y con la energía del cerebro por medio de la pituitaria.

La característica de los sistemas con “tensión integrada”, es precisamente la interconexión (integración) entre cada una de las partes. Información que viaja en todas las direcciones.   La posición de la cabeza depende del cuello, el que a su vez depende de la espalda, al igual que los hombros.

La posición de la espalda depende de la cadera. La cadera (con la articulación coxofemoral) depende de la pelvis y de las rodillas y la posición de las rodillas depende de la altura de la cadera y su correcta ubicación en el zafu.

La posición de las manos depende de los hombros y los brazos, conectados por la cintura escapular a su vez con la espalda y por esta con la cadera.

Los errores en la postura de zazen, se corrigen teniendo en cuenta la interdependencia que existe entre todas las partes. La postura es un todo. La cabeza no se endereza con la cabeza, ni las manos se corrigen con las manos.

Un problema en las manos puede deberse por ejemplo a una mala posición de los hombros o los brazos, y los inconvenientes para estirar la columna pueden mejorarse modificando la elevación de la cadera –con el zafu-, o colocando correctamente la pelvis y el perineo contra el zafu.

Estos ejemplos sirven para ilustrar que el estudio de la postura de zazen es algo profundo e ilimitado. No hay que olvidar que mente y cuerpo son unidad. Así que la comprensión y la experiencia subjetiva son también fundamentales.

Los órganos internos, están involucrados. No hablamos de zazen como una estructura inerte. Ya vimos la relación entre los riñones y los huesos. Los tendones y ligamentos son nutridos por el hígado y los músculos (la carne) por el bazo y el estómago.

En términos de tensegridad. Los elementos óseos (comprimidos) dependen del riñón y las partes blandas (tensadas) dependen del bazo e hígado.

Por último recordemos que durante ZAZEN se deben dejar pasar los pensamientos, nunca bloquearlos … toda imposición genera oposición.

Espero que este pequeño tutorial que poco tiene que ver con medicina tradicional, salvaguardando que un paciente reacciona mejor ante cualquier tratamiento teniendo un mejor estado anímico, sirva para recordarnos siempre que estamos vivos HOY y AHORA.