Las QUEMADURAS POR FRIO se presentan cuando el clima es extremadamente frío o se combina con el viento. Produce cambios en la piel que son reversibles. Generalmente ocurre en la punta de la nariz, en las orejas, en la parte superior de las mejillas y en los extremos de los dedos.

Quemaduras por Frio Tratamiento en primeros auxilios

La victima de congelamiento incipiente, aun sin darse cuenta, atiende el problema ella misma: fricciona las manos, exhala aire caliente sobre ellas o protege sus dedos entre las axilas. Tenga siempre presente que es común experimentar una sensación de hormigueo durante el recalentamiento.

Congelamiento superficial:

La parte afectada presenta una apariencia blancuzca que recuerda la palidez de la cera y si la toca ligeramente parecerá que esta helada. Sin embargo, si la presiona con suavidad se dará cuenta que bajo el área congelada los tejidos se mantienen suaves y flexibles. Esto es un signo importante de que el problema es solo superficial y por consiguiente, no se trata de un caso mas serio de congelación profunda.

Congelamiento profundo:

Es el grado mas serio de congelamiento. Afecta no únicamente las capas que forman la piel y la capa subcutánea, sino también estructuras orgánicas mas profundas, que incluyen huesos, tendones y músculos.

La parte afectada toma un color azul o gris veteado o manchado. El tejido se siente helado al tacto pero sin la elasticidad característica de la congelación superficial.

Primeros auxilios:

  • Nunca friccione en caso de congelamiento. Trate con suavidad las partes afectadas a fin de disminuir la posibilidad de lesionar los tejidos.
  • Trate  de  conseguir  un   recipiente  para  agua  caliente  y  tenga  presente  que  deberá  ser  lo suficientemente grande como para poder contener toda la parte congelada sin que esta llegue a tener contacto con el fondo de las paredes. En caso de no poder encontrar un recipiente apropiado, improvise uno, y emplee para ello una bolsa de plástico colocada dentro de una caja de cartón o madera.
  • Lleve el recipiente con agua calentada a una temperatura de 37,5°C a 40,5°C. De ser posible, utilice un termómetro para medir esta temperatura, pero en caso contrario, bastara con que sumerja en el agua su propio dedo.
  • Preparar la parte congelada que  va a someterse a tratamiento:  quite  la ropa que  la cubra, así como cualquier banda o correa que pudiera dificultar la circulación una vez que se restablezca el flujo sanguíneo.
  • Sumerja en agua caliente la parte congelada y sosténgala, para impedir cualquier contacto con las paredes o bordes del recipiente.
  • El frío de la extremidad hará que el agua descienda de temperatura. Retire el miembro y agregue agua previamente calentada.
  • Nunca recurra a la llama del calentador para mantener el agua caliente. Recuerde que el miembro puede tocar accidentalmente la parte del recipiente que esta al fuego y sufrir alguna quemadura (puesto que en este estado es incapaz de percibir la sensación de dolor)
  • Continúe este tratamiento hasta que la piel adquiera un color azulado o rojo intenso (puede ser en el lapso de media hora o más)
  • Tenga en cuenta que el descongelamiento de los tejidos, puede provocar un dolor intenso.
  • Mantenga al paciente bien abrigado mientras dure el proceso de descongelamiento.
  • Puede ser útil dar bebidas calientes. No de bebidas alcohólicas y ni deje que fume.
  • Una vez que haya recobrado el miembro su color natural, secar cuidadosamente.
  • Vendar el miembro con gasas estériles, pero evite que hagan presión.
  • Deje sin reventar cualquier ampolla que se haya formado